Piscina

Hidroterapia

Después de un procedimiento quirúrgico, un trastorno neurológico adquirido o una columna dolorosa, la terapia en el agua puede ser la forma ideal de rehabilitación. La hidroterapia son movimientos en los que se entrena todo el cuerpo, sin que los músculos o las articulaciones se sobrecarguen y hay poca o ninguna presión sobre las articulaciones. Sin embargo, se usa todos los músculos del cuerpo.

El centro de rehabilitación tiene una piscina de 12 metros para proporcionar rehabilitación mediante la hidroterapia. La hidroterapia y la rehabilitación se realizan bajo la supervisión de un fisioterapeuta. El terapeuta también ayuda a los pacientes a cambiarse de ropa (si es necesario) y entrar y salir de la piscina con el ascensor de la piscina si es necesario.

Sin sobrecarga

Una espina dorsal dolorosa, un estado postoperatorio o una enfermedad neurológica adquirida generalmente requieren mucho movimiento para las articulaciones. El cuerpo debe estar preparado lo mejor posible para la vida diaria. Para lograr esto, los músculos necesitan ser más poderosos y la coordinación puede mejorarse. La terapia en el agua y la natación es una forma segura de rehabilitación, porque la posibilidad de inflamación de las articulaciones y los músculos es muy pequeña.

Hidroterapia

Para los pacientes con dolor o discapacidad motriz, la hidroterapia suele ser la única forma de moverse libremente. Bajo la guía experta de un fisioterapeuta, es posible hacer ejercicios que no son posibles en seco, o muy doloroso. Esto tiene un efecto favorable sobre la rigidez de las articulaciones y sobre la tensión muscular excesiva en los espasmos musculares.

En el agua, el cuerpo pesa mucho menos de lo normal. De esta forma, los pacientes con movilidad reducida, quejas de dolor o trastornos neurológicos adquiridos pueden moverse libremente. La gran ventaja de la terapia en una piscina es innegable: debido a la pérdida de gravedad tanto como sea posible, un paciente puede comenzar mucho más rápido con una terapia de rehabilitación activa. Esto acelera claramente el proceso de recuperación de los pacientes.

Con una columna vertebral dolorosa, movilidad reducida o un trastorno neurológico adquirido, una rehabilitación activa en el agua generalmente se puede iniciar rápidamente. La hidroterapia puede comenzar tan pronto como el médico tratante dé permiso. En el agua nunca se fuerza y la práctica es siempre libre de dolor y bajo la guía de un fisioterapeuta.